CASA MOLL
la manga. MURCIA
1987


Un matrimonio de edad requiere privacidad y evitar los constantes vientos, habitando al exterior. El estar disfruta de dos patios, norte y sur, a los que se abre completamente con vidrieras, ya que porches y mallorquinas matizan la hiriente luz. Junto al acceso, el cilindro recoje la ducha vestuario.